La Corte bonaerense funciona con 3 de 7 jueces y su doctrina legal queda debilitada
El presidente del tribunal, Sergio Torres, admitió que las cuatro vacantes complican el trabajo diario. Especialistas advierten que sin integración plena la Corte no logra fijar jurisprudencia estable.

La Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires opera con tres de los siete jueces que prevé la Constitución provincial. Las otras cuatro vacantes siguen sin cubrirse. Según se informó, el tribunal trabaja con esa integración reducida desde 2024.
El presidente del cuerpo, Sergio Torres, reconoció esta semana que el tribunal está por debajo del mínimo requerido para sesionar. Dijo que la situación complica el trabajo diario y afecta el servicio de justicia. Para decidir, la Corte debe convocar a un cuarto juez, un conjuez, que es un magistrado de otra instancia llamado para completar el quórum.
Un analista consultado sobre el tema sostuvo que el efecto va más allá del trámite interno. La doctrina legal de la Corte, que es el criterio obligatorio para los tribunales inferiores, pierde fuerza cuando el cuerpo no está completo. Según ese análisis, los conjueces no tienen la estabilidad que da la Constitución, lo que erosiona la legitimidad de los fallos. También señaló que el tribunal carece de diversidad de género, de ideas y de territorio, y que hace 30 años no designa a un juez del interior de la provincia.
El Colegio de Abogados bonaerense ya había reclamado en julio cubrir los cargos. Planteó que hacerlo es un deber constitucional y que no puede quedar sujeto a estrategias políticas ni a conveniencias partidarias. La designación requiere un acuerdo entre el Poder Ejecutivo, que propone a los candidatos, y el Senado provincial, que debe prestar su acuerdo.
Según versiones periodísticas, el gobernador Axel Kicillof se comprometió en diciembre pasado a enviar al Senado tres de los cuatro pliegos faltantes y todavía no lo hizo. Esas mismas versiones indican que no hay señales de que lo haga en los próximos meses. Mientras tanto, la Corte sigue reclamando a ambos poderes que avancen con las designaciones.