Tras su destitución, ordenan detener a Salmain con arresto domiciliario y control electrónico
El Juzgado Federal N°4 de Rosario dispuso la detención del exjuez Gastón Salmain, que cumplirá la medida en su casa con monitoreo electrónico. La orden llegó después de que el Jurado de Enjuiciamiento lo destituyera por mal desempeño.

El juez federal Carlos Vera Barros, a cargo del Juzgado Federal N°4 de Rosario, ordenó la detención inmediata del exmagistrado Gastón Salmain, quien dirigió el Juzgado Federal N°1 de esa ciudad. La medida se cumplirá bajo arresto domiciliario y con un dispositivo electrónico de control. La Unidad Fiscal Rosario había pedido la ejecución de la medida.
La decisión se tomó después de que el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, que funciona en el Consejo de la Magistratura, lo destituyera el jueves. Al perder el cargo, Salmain dejó de tener la inmunidad de arresto que la ley 25.320 reconoce a los jueces en funciones. Con esa protección fuera de juego, Vera Barros hizo efectiva la medida cautelar que ya figuraba en el auto de procesamiento del 26 de diciembre de 2025. La Cámara Federal de Apelaciones de Rosario la había confirmado el 27 de marzo de 2026, y desde entonces estaba en suspenso a la espera del jury.
El magistrado libró oficio a la Policía de Seguridad Aeroportuaria para que concrete la detención en un domicilio del barrio porteño de Belgrano. También pidió al Ministerio de Seguridad Nacional que implemente el monitoreo electrónico. La Cámara ya había fijado esa modalidad domiciliaria al resolver las apelaciones contra el procesamiento.
Salmain está procesado, es decir, la Justicia entiende que hay elementos suficientes para sospechar de su participación, aunque no hay condena. Se lo investiga como presunto autor de asociación ilícita, prevaricato, cohecho, incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad. Según la acusación, en la causa conocida como "Attila Fideicomiso SRL" habría cobrado coimas para facilitar el acceso al dólar oficial en un expediente que tramitaba en su juzgado.
Hace dos semanas, el Colegio de Jueces de Revisión de Rosario envió a juicio oral y público otro legajo, por abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario. La Unidad Fiscal anticipó que pedirá dos años de prisión e inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por el doble de ese plazo. En ese caso se le atribuye haber usado su investidura y dado órdenes para conocer el estado de la causa en la que fue procesado por favorecer a un fideicomiso que buscaba transferir 10 millones de dólares al exterior.
El jury votó por unanimidad la destitución por mal desempeño. Consideró que Salmain omitió informar, en 33 concursos para cargos judiciales, que en 2002 había sido cesanteado del Poder Judicial. Esa sanción derivó de una causa penal en la que se investigó un intento de sobornar a una empleada para manipular el sorteo de expedientes. El tribunal lo calificó como una grave inconducta ética: "Eligió qué declarar y qué callar". En cambio, desestimó el cargo por presunto cobro de coimas a cambio de resoluciones, porque entendió que esos hechos deben resolverse en el fuero penal.