Rechazaron la libertad condicional de José López por un pronóstico de reinserción desfavorable
El juez federal Rodrigo Giménez Uriburu negó el beneficio al exsecretario de Obras Públicas, condenado por los bolsos con dólares y por la causa Vialidad. Los informes penitenciarios cuestionaron su grado de reflexión sobre los delitos.

El juez federal Rodrigo Giménez Uriburu rechazó el pedido de libertad condicional de José López, exsecretario de Obras Públicas de la Nación. El exfuncionario seguirá detenido en la cárcel federal de Ezeiza. El magistrado reconoció que López ya cumplió el tiempo de detención que la ley exige para pedir el beneficio, pero entendió que los informes técnicos no permiten concederlo.
La solicitud fue presentada por la defensa oficial de López, que invocó que había cumplido dos tercios de la condena. El tribunal pidió entonces informes al Servicio Penitenciario Federal. Según esos documentos, López tiene conducta ejemplar (diez puntos), no registra sanciones y desde el año pasado está en la fase de socialización del régimen penitenciario. Su calificación de concepto, en cambio, es de tres puntos, categoría regular.
La División Servicio Criminológico concluyó que López no reúne hoy todas las condiciones para salir y le asignó un pronóstico de reinserción social desfavorable. El área de Psicología describió una elaboración parcial y superficial de su conducta, sin señales claras de arrepentimiento ni de comprensión del daño causado. Según los informes, sobre la causa de los bolsos admitió su participación, pero con respuestas evasivas y atribuyéndola al temor. En la causa Vialidad negó su responsabilidad y cuestionó cómo se acreditó su intervención. Al hablar de decisiones propias que consideraba equivocadas, dijo que había hecho "una de más" para conservar poder en el Gobierno.
Giménez Uriburu valoró como factores positivos que López tenga domicilio, un entorno familiar de referencia y un plan laboral: tramita su jubilación y quiere dar clases particulares de matemática y física. Aun así, consideró que eso no alcanza frente a lo que concluyeron el Consejo Correccional y el Equipo Interdisciplinario de Ejecución Penal, que coincidieron en que no muestra una actitud reflexiva adecuada. El juez le ordenó realizar un tratamiento psicológico específico sobre sus condenas por corrupción mientras siga preso.
López cumple una pena unificada de 13 años, que suma tres condenas firmes: seis años por los bolsos con unos nueve millones de dólares, por los que fue detenido en junio de 2016 en un convento de General Rodríguez; seis años por la causa Vialidad, donde también fue condenada Cristina Fernández de Kirchner; y un año y siete meses por portación ilegal de una carabina. Tiene además inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. La pena vence el 16 de diciembre de 2030, tras un descuento de dos meses por actividades educativas.
El exfuncionario tiene otros procesos abiertos. Está siendo juzgado en la causa Cuadernos y en 2026 recibió condenas de cinco años por el caso Skanska y de dos años y nueve meses por el programa de viviendas Sueños Compartidos. Esas sentencias no integran la pena unificada que se evaluó para este pedido.